SOLUCIÓN: LE COBRO LA BOLSA

¿Qué es la sostenibilidad? En ecología, sostenibilidad o sustentabilidad debería ser que el gasto de un recurso natural al ser explotado estuviese por debajo de su límite de renovación. En la naturaleza, los sistemas biológicos no contaminados por el ser humano, mantienen así su equilibrio.

¿Qué es la contaminación ambiental? Es la presencia en los ecosistemas de sustancias dañinas para los seres vivos, sí, para los seres vivos, porque no solo son dañinas para los seres humanos.

¿Qué es el cambio climático? Se llama cambio climático a la variación global del clima de la Tierra. Esta variación se debía a causas naturales, pero hoy en día se está precipitando su velocidad por la acción del hombre, solamente tenemos que ver lo que está pasando en Canadá..

Ahora que tenemos los conceptos más o menos claros, vamos a analizar como nos afecta a las personas comunes, que vivimos, muchas veces malamente, con el producto de nuestro trabajo, a veces en jornadas imposibles, injustas e inmorales.

Nos machacan con el cambio climático, que es un hecho real y preocupante, nos machacan con la contaminación, con el consumo sin sentido, nos culpabilizan de todos los males del planeta. Y claro que tenemos responsabilidad individual, si cada uno de nosotros ponemos nuestro granito de arena, podemos conseguir una gran montaña de cambio. Además, lo podemos ver desde un punto egoísta, el reciclaje y el consumo responsable nos ayuda a ahorrar dinero. Pero entiendo y comparto la indignación que a algunos les invade cuando el famoso de turno, artista, político, investigador, me da lo mismo, nos pide al común de los mortales que nos sacrifiquemos y nos dicen que todo lo estamos haciendo mal.

Mira pobre persona currante, yo, tengo un jet privado, pero me subo aquí a mi trono de condescendencia y te digo que volar contamina y aún más en las compañías baratas que son las que tú te puedes permitir, vete en tren, o en bici, ¡Vaya! ¡Qué solo tienes una semana de vacaciones y el viaje en tren te lleva dos días y te cuesta cuatro veces más que el vuelo barato! Sacrifícate tú, que yo no voy a seguir volando en mi Jet.

Y así todo. El plástico nos está comiendo, y lo que es aún peor, nos lo estamos comiendo en nuestra alimentación contaminada, pero cuál es la solución, cobrar la bolsa al consumidor final. A mi me cobras la bolsa, pero todo lo que me vendes en tu superficie me lo das envuelto en plásticos, la mayoría innecesarios, porque un manojo de acelgas me lo puedes atar con una cuerda. ¡Espera! Si me llevo la bolsa de papel, me la cobras más barata. Otro día os hablo de la deforestación, su efecto en el cambio climático y de donde viene el papel.

Otra cosa, contaminas menos, causas menos impacto ambiental y es más sostenibles tomar alimentos de temporada y si son de km cero mejor (que consiste en comprar cosas que se producen en tu entorno más cercano). Pero luego vas a la compra y resulta que los productos de temporada y, en mi caso, gallegos son increíblemente más caros.

Te preguntas: ¿Cómo es eso posible? Oiga señora es que son de mucha mejor calidad. Vale sí te lo compro, pero es que la diferencia de precio es del 150% y ha salido una niña en la tele diciendo que si compro las cosas que producen en mi entorno ahorro dinero y soy más sostenible. Pero sabéis que es lo peor de esto, que al paisano que le han comprado esos productos le han pagado una mierda, porque al final la puta burocracia y el capitalismo infernal en el que estamos imbuidos hace que el coste se incremente igualmente.

Y ahora hablemos de la trampa de la sostenibilidad en la cocina profesional, en la gran cocina. ¿Por qué en la alta cocina? Porque un restaurante de media docena de mesas con un menú del día asequible para las personas currantes  del barrio, no se puede permitir lo de la cocina de mercado, ni tiene personal  para hacer una gran compra diaria, ni puede permitirse el lujo de quedarse con comida fresca perecedera sin vender.

Los grandes cocineros nos dicen lo ecológicos y sostenibles que son, y se lo comen todo y a todo. Aprovechan todo del ser vivo que cae en sus expertas manos y convierten todo en alimento. Hasta aquí genial, pero: ¿Nos hace falta comernos a todo?

Realmente los seres humanos no podemos prescindir de comer algunos animales que ya empiezan a escasear, sobretodo si hablamos de marinos. Nuestra arrogancia nos impide prescindir de cualquier cosa.

Vaya por delante que soy una gran admiradora del trabajo culinario del Chef del Mar, pero, la pasta marina ¿Qué necesidad hay? Claro, obviamente la comercial. ¿Nos hace falta usar merluza o salmón para hacer pasta?

La merluza sufre una gran sobreexplotación pesquera, cada vez se pescan más y de menor tamaño, yo creo que no hay ninguna necesidad, fuera de la puramente comercial, para hacer espaguetis de merluza. Sobretodo si tenemos en cuenta que la pasta es un alimento sencillo, nutritivo y económico, incluso puedes hacerla vegana, saborizándola con alguna especie, pero no, un alimento sostenible y bastante incruento lo tenemos que convertir en un alimento animal, probablemente para así poder dar a nuestras criaturitas malcriadas pescado sin que se enteren, en lugar de acostumbrarles a comer de todo desde pequeños.

Ahora que tenemos tan claro que nos estamos cargando el único planeta que tenemos, es curioso que haya tanta gente que no acabe de creérselo, o, que aunque se lo crean, no creen que deban hacer nada, y yo personalmente tengo claro el porqué. Ponen el foco en nuestra culpa, todo es malo, todo lo hacemos mal.

Yo soy bióloga, puedo entender el problema y asumir mi culpa, pero mi vecina de 80 años que llega difícilmente a fin de mes con su pensión, no le puedes pedir que compre en la tienda de a granel que es más cara que la marca blanca del super de enfrente a no ser que vea que al final se acaba ahorrando dinero.

Hay que hacer ver, no aleccionar, que si consumes lo necesario gastas menos, porque no tiras cosas estropeadas.

Un ejemplo del histerismo de la gente por tener sus despensas y frigos hiperllenos fue el confinamiento. La gente se volvió loca comprando, familias de 3 miembros llenando carritos y carritos y bajando todos los días a la compra. Hubiese sido interesante cuantificar cuanta comida estropeada y caducada se tiró en esa época, os aseguro que toneladas.

Si hacemos ver a mi vecina que un kg de lentejas para ella sola es una barbaridad y que le van a acabar sobrando cocinadas y sin cocinar y que probablemente con suerte habrá aprovechado ¾, a lo mejor va a comprar a la tienda de a granel donde se puede llevar una de sus bolsitas de tela, que mi vecina además cose ella misma con sábanas viejas, porque nadie sabe más de reciclar y aprovechar que nuestras madres y abuelas.

Es tan fácil como saber lo que consumimos y pesarlo, es probable que tengamos que hacer algún intento hasta que acertemos, pero al final nos habremos acostumbrado a cocinar lo que vamos a comer. Si usamos la responsabilidad y el ahorro para hacer nuestra cesta de la compra y que nos sea un poco menos duro llegar a fin de mes, resultará que hemos sido sostenibles y ecológicos sin habernos dado cuenta.

Tenemos que empezar a pensar que podemos prescindir de comernos ciertos seres vivos, porque se supone que esta pandemia nos tenía que enseñar algo, por lo menos a ver si hemos aprendido lo vulnerables que somos.

Por mucho que nos cobren la bolsa, si las compañías no se responsabilizan en reducir los envases, no solo plástico, de sus productos, no vamos a conseguir nada de nada y si seguimos echando la culpa de todo al consumidor final, vamos a conseguir a gente frustrada y enfadada que va a tirar la toalla.

Hay que promover la responsabilidad individual, porque al final todos salimos ganando, no hay que promover la culpabilidad.

Hay que empezar a pensar que muchos de nuestros recursos son perecedero, entre ellos seres vivos de los que nos alimentamos y que quizás, el tener que prescindir de ellos no sea la gran tragedia que algunos nos quieren hacen creer.

Al final si tiramos menos sobras, ahorramos dinero, si cogemos menos el coche ahorramos dinero y, si tenéis la suerte de vivir en una preciosa ciudad como Coruña, puedes ir andando a cualquier sitio y también ganarás en salud.

Al final cuidar nuestro entorno, nuestro medio ambiente, contaminar menos, acaba beneficiándonos, así que si no os creéis lo del cambio climático  y la contaminación, hacedlo al menos por egoísmo, pero nunca por culpabilidad, ya bastante dura es la  vida para que encima nos culpen de todo.  

Y escuchad música, eso siempre es bueno.

Escuchando a Travis Birds

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